Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - diciembre 19, 2021
«Lo único que nos llega con seguridad es la muerte«, decía Gabriel García Márquez y en estos tiempos es una verdad que retumba cuando se disparan las ausencias de personas que creíamos inquebrantables. Esta vez, le llegó el turno de partir a un peruano que conocimos hace tres años, en su visita a Monterrico, Nabuconodosor Morales. «Nabu’, como era conocido en Estados Unidos, a través de su paso de cuatro décadas, tiempo en el que se forjó a sí mismo como un hombre exitoso.
Humilde el limeño que se desempeñaba como vareador de Los Pacaes por allá en los 80′, escaló en Estados Unidos hasta obtener su patente como preparador y logró ganar 735 carreras en su trayectoria de dos décadas, la mayoría en los hipódromos de Ohio, donde se alzó con dos títulos como líder en su oficio.
Es el currículo de un hombre que falleció este sábado, luego de ceder ante el infortunio de una penosa enfermedad, pero marcó ese ejemplo de tenacidad, de que si se trabaja fuerte, las metas son posibles.«Llegué a Florida en los 80′ y comencé como galopador en una finca muy cerca del hipódromo», nos dijo Nabu aquella vez en Monterrico, diciembre del 2018.
Comprendió temprano que su futuro estaba en Ohio, donde compró un par de caballos, la suerte sonrió y pudo levantar negocio con el apoyo de otros propietarios. Desde el inicio, ‘Nabu’ le dio la mano a muchos compatriotas, Walter de La Cruz, Ernesto Oro hasta el presente con Erik Barbaran, Fernando Salazar y Brando Tapara y tantos otros. Cualquier peruano que pisara Ohio encontró en él un consejo o una oportunidad para abrirse camino.
Nabu Morales recordaba que, inclusive en sus inicios como preparador, cuando el ‘negocio’ crecía, la salud le jugó en contra, debió lidiar con un trasplante de hígado que lo obligó a un receso de al menos dos años. «Mi salud estaba en riesgo y fue un proceso difícil», un fantasma que reapareció con rudeza en lo reciente.
«Nabu venía sufriendo de un cáncer de estómago que afectó el resto de su organismo. Desde hace una semana, estaba en coma, asistido por un respirador. La verdad sufría mucho», precisó Fernando Salazar, también peruano, con quien formó yunta en varias victorias este año. Nabu sumaba 47 en la temporada.
«La muerte es dulce, pero su antesala es cruel», frase de otro escritor, el español Camilo Cela, con lo que se retrataría la última etapa de Nabu quien finalmente descansó a los 68 años. «Hasta el último día que estuvo consciente, no dejó de estar al pendiente de sus caballos«, así lo recuerda Salazar, al hombre que encontró en el trabajo duro y la observación, claves para asegurarse el éxito.
Nuestras condolencias a sus tres hijos, también a sus hermanos Saul y Esaúl Morales, quien le sigue los pasos como preparador en la zona de Ohio, donde será recordado entre colegas y profesionales por su buen humor y disposición de tender la mano al prójimo.