Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - junio 09, 2020
Una carrera histórica. El Belmont Stakes, de las más antiguas del mundo – se disputa en New York desde 1867- y en cuyos registros hay un palpable sello peruano. Un limeño universal, Édgar Prado, se dio el lujo de ganarlo en par de ocasiones, también lo hicieron José Valdivia Jr y Alan García, no el presidente sino su homónimo.
Como un eslabón de la denominada Triple Corona, da cuenta de un siglo y medio de tradición en la que solo trece corceles han alcanzado las tres gemas, teniendo en este último paso, el Belmont, la prueba de fuego, el denominado ‘test de los campeones’.
Una milla y media, 2400 metros, recorrido extenuante para potrillos que además deben enfrentar el viaje de un hipódromo a otro por premios millonarios. Los jockeys, antes citados, nos han contado los detalles que envolvieron sus aciertos. Fue Édgar Prado quien abrió la brecha.

El mismo atleta que fue galardonado con los Laureles Deportivos- marcó la gran sorpresa con Sarava en el 2004. «Se me presentó la carrera, son pocos los caballos que pueden llegar bien a la distancia«, acotó en referencia al potrillo War Emblem, el favorito que buscaba la triple corona y se quedó en el camino.
El peruano, dos años después, repitió la dosis en New York cuando a bordo de Birdstone derrumbó a otro campeón. «Todos queríamos que Smarty Jones ganara la Triple Corona, la hípica estaba aclamando un héroe, además era amigo de su jinete(Stewart Elliott) y su preparador(Jhon Servis)» , confiesa sobre lo que, en un momento, fue un cruce de sentimientos.
Pero, esa tarde – en 2004- Prado se vistió de villano ante 120 mil personas que asistieron al hipódromo. «El bullicio era increíble, todos aupando al favorito; pero los gritos se fueron apagando desde los 500 metros finales y, cuando lo alcancé, luego el silencio fue total«. Birdstone sepultó la ilusión de millones de hípicos que vieron perder a Smarty Jones por primera vez en nueve salidas.
«Me sentí mal, pero somos jockeys y nos pagan por hacer el trabajo«, en Prado no dejó de ser una victoria agridulce. «En una carrera, eres tú contra todos y todos contra ti . Cuando compites, el único compañero que tienes es tu caballo. Nuestro objetivo es intentar responder a aquellos que nos dan las montas de sus ejemplares», acotó.
Es la primera parte en esta historia contada por voces peruanas de una carrera que este año, seguirá su curso, a pesar del Covid-19. Tradicionalmente celebrada como la tercera y última etapa de la Triple Corona, la edición número 152, en este Belmont Stakes abrirá la trilogía será en distancia de 1800 metros, adecuadamente al calendario general para potros de 3 años. «Este 20 de junio, mantendremos el entretenimiento de este deporte en tiempos difíciles«, prometieron los organizadores.
