Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - julio 11, 2023
“Están saliendo bien las cosas. Freddy (Chamy) está contento y el apoyo se mantendrá”, dice Carlos Javier Herrera, quien a sus 34 años, experimenta nuevo aire en su carrera, como el jockey contratado del Stud Patriots, unos colores que le ha traído rápidamente éxito en las pistas.
Los triunfos de Be Good y Bonno en el Selectos, una racha que se extiende en la silla de El Teniente como ‘verdugo’ de Abdel Nazer en el Clásico República Francesa. “En lo personal, luego de 17 años montando, creo que aún me falta pulir algunas cosas. Principalmente, calmar mi carácter es clave. Me bajoneo mucho cuando los resultados no salen”, hace una retrospectiva el jockey de estilo depurado, el menor del Clan Herrera.
Todo un trotamundos, con actuaciones en Argentina, Chile, Ecuador y Uruguay. También Carlos Javier ha mostrado su talento en Sudáfrica e Isla Mauricio. “En Argentina, fui cuando era un adolescente. Tuve el apoyo del Doña Licha para correr allá, cuando apenas tenía cinco meses de haber debutado. Me gusta su hípica, pero era o es muy difícil correr allá. Tenías que ir con contrato o haber sido líder en otro hipódromo”, recuerda.
“En Sudáfrica también fue una experiencia similar, siendo sobrino de ‘Golo’ Herrera, quien tenía un buen nombre. Mucha gente quería ver cómo montaba el sobrino de Guillermo Herrera” y vaya que Carlos Javier ha dejado su apellido en alto pues, ha sido ganador en todos los hipódromos que ha pisado.
Una deuda
Adueñarse de una estadística nunca fue un tema que le quitó el sueño a Carlos Javier Herrera; sin embargo, para él llegó el momento de planteárselo como una posibilidad. “Qué me falta para ser líder. Siempre decía que no lo necesitaba, pero ahora si estaría enfocado en lograrlo”, aspira alto el jockey que sigue dejando su huella en el calendario clásico. Se suman impactos en la silla de Faenon, Gluck y Samay en carreras de Grupo en la presente temporada.
“La figura del negro (Jacinto Herrera) ha sido siempre importante. Él es un ejemplo a seguir, la constancia, las ganas de hacer lo que le gusta, él está allí para brindar su consejo”, menciona a su hermano, todo un icono en la hípica argentina, con sello peruano. “Me da gusto que siga dando lo mejor de sí, montando y ganando en Estados Unidos”, recalca.
Sin embargo, en ese carrusel de la vida, para Carlos Javier Herrera también ha existido momentos de quiebre. “Luego de aquella caída, me costó mucho recuperarme, la mayoría pensó que no volvería a ser el mismo”, recalcó sobre lo vivido a mediados del 2015, cuando se cayó de Elita Bonita y estuvo inconsciente por al menos cinco días.
“No recuerdo nada, fueron cinco días en coma. Es algo que me afectó, porque al regresar trataba de cuidarme más. Caí y desperté y vi a mis familiares, aquí en Peru y fuera, pendientes de mí, angustiados. Es algo que espero no se repita”.
Varias cartas
Samay fue su éxito total en el Pamplona (G1), la yegua del Wall Street, galopó a su antojo en los 2 mil metros sobre el pasto. “Es casi un hecho que no vuelva a montarla porque tendré compromisos en la clasificación con otro caballo de mi contrato”, dijo quien levanta la mirada con esperanzas, al saber que también cuenta con Bonno , El Teniente y dos promesas: Queen Sienna y Cool Sienna.
“De Bonno puedo decir que siempre fue mi preferido. Es un potrillo muy dócil, muy colaborador. En tanto que Queen Sienna estuvo perdida y remató fuerte y Cool Sienna accionó muy rápida. Aún tengo tiempo para decidir”, puntualiza con un firme deseo: “Quiero ganarme la Polla de Potrancas (G1), es la única de las coronas que me falta por alcanzar. Trabajaremos fuerte como conseguirlo pronto”.