Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - agosto 15, 2020
Hugo Luna desde niño estuvo vinculado a la actividad hípica peruana. Nieto de Gustavo Luna Vertiz, fundador del haras El Trébol; de manera que, era inevitable que su camino estuviese entrelazado con Monterrico. Hoy, luego de días de agonía, el desenlace ocurrió. La vida de aquel hombre querido, en el ambiente de criadores e hípicos en general, finalmente se extinguió, no así el recuerdo de quien dejó una hoja de servicio intachable.
«Muy apenado por la pérdida de un gran amigo y excelente colaborador, muy correcto. .Una vida entregada a la hípica y a su pasión por el pura sangre de Carrera, lo recordaré con gran afecto», nos dijo Ignacio Larco, del Rancho Sur, uno de los tantos criadores con los que se relacionó, entre estos llevó las riendas del San Pablo, Las Pacaes, Alydar y así otros haras trascendentes, también con Los Eucaliptos, con cuyo dueño Carlos Roe, guardaba una estrecha relación.
«Siempre amigos desde niños, contemporáneos y compañeros de estudio. Así compartíamos – desde aquel entonces-muchas tardes, con la afición de los caballos del momento», nos llegó a comentar Roe sobre el afecto compartido con el que llegó a ser jefe del stud book peruano.
«Qué doloroso. Hugo Luna fue una persona minuciosa, estadista, de detalles y con una entrega total por esta actividad», comentó a Contacto Hípico Eduardo Villarán, propietario del haras San Pablo, donde Luna laboró en los 80′. «Cuando se desvincula de Los Pacaes, se viene a trabajar con nosotros. Con él teníamos una buena amistad, a pesar de la diferencia de edades, a igual que con su padre», señaló Villarán con la tristeza latente por el impacto de la noticia.
Hugo Luna falleció a los 66 años, víctima de una enfermedad que terminó por vencerlo.Así se despidió al encuentro del Señor. Su partida dejó una estela de dolor en el seno familiar tan profunda como entre numerosas personalidades de la hípica que hoy lamentan su deceso. Caballero sencillo, de cortas palabras con la eficiencia siempre en su horizonte. Hace un mes, tuvimos el último intercambio de palabras, convaleciente y se mostraba diligente en su servicio, una prueba más de lo efímero de la vida, desde esta tribuna nuestras palabras de condolencias a sus deudos. Descanse en paz.
