Miércoles 27 de Mayo de 2020

Augusto Olivares, mil razones para soñar

Por: Abrahan Carvajal - marzo 03, 2020

Augusto Olivares vivió un emotivo fin de semana al cosechar su victoria número mil con el tordillo Imparable (Sydney Candy) en el hipódromo de Monterrico. Son ocho años metido de lleno en la actividad, manteniendo el legado de su señor padre, del mismo nombre, en el difícil arte del entrenamiento de caballos de carreras. Son 57 años de vida, administrador de empresas de profesión, un enamorado del turf y en Contacto Hípico compartió algunas de sus vivencias.

Contacto Hípico(CH): En vida su padre, siempre se le vinculaba más al fútbol que a los caballos ¿Era así?

Augusto Olivares(AO) :Desde muy chico he estado en el hipódromo, vengo desde que tengo cinco años. Pero, efectivamente,trabajé en el fútbol desde el 91′ hasta el 2006. Primero como director deportivo del Sporting Cristal y luego como agente de jugadores.

CH:¿Cuáles caballos captaron su atención en ese enamoramiento con la hípica?

AO:Principalmente dos, Pup y Muller que arrasó en las coronas. Pup era un caballo bueno, pero mi viejo en su entrenamiento siempre daba un vareo suave a sus caballos hasta que descubrió que este necesitaba Un rutina más fuerte. Así lo hizo y ganó un montón de carreras.

CH:Teniendo otras preferencias¿te imaginabas que terminarías en el hipódromo?

AO:La verdad no fue ninguna sorpresa. En el fútbol los mismo jugadores me preguntaban:¿’Qué pasa si en el mismo día tienes unas entradas para el Kentucky Derby o la final del Mundial de Fútbol? ‘.Para mí la respuesta era obvia. Siempre aunque la vida me había llevado más hacia el fútbol mi preferencia estaba con los caballos.

CH:¿Su padre influenció hacia este camino?

AO:No. Fijate que cuando le dije a mi viejo que iba a sacar la patente, pensé que tal vez mi iba a desanimar. Al contrario, se puso contento y me dijo que ese era su sueño. Le reclamé el por qué nunca me lo había dicho y su respuesta fue que no quería obligarte a nada. Y creo que desde el cielo lo sigue queriendo así porque me sigue dateando qué hacer con los caballos.

CH:¿Cómo así?

AO: A veces planifico una cosa y digo otra. Yo sé que es mi viejo que la está cambiando. Es él quien seguro corrige las cosas que hago mal.

CH:Entiendo que a raíz de la muerte de su padre decide tomar la batuta?

AO:Estuve viviendo seis años en Buenos Aires y yo a mi viejo no lo veía bien. Entonces me dije:’Si me viejo en algún momento tiene que partir, entonces debo aprovechar todo este tiempo para disfrutar de su compañía todo lo que pueda’. Así que pasaba por él todos los días para ir a la pista. Ya era el tiempo en que él no veía y yo le decía los caballos que estaban allí. Al año fue que me dieron la patente, eso fue en febrero del 2012′ y en julio del mismo año él fallece. Eso propició que sus propietarios me dejaran los caballos.

CH:¿En qué difiere de su padre en cuanto al manejo del entrenamiento?

CH:Quizá darle un poco más de intensidad a un caballo más que otro. Pero, básicamente hago lo que aprendí de él.

CH:¿Carreras que lo hayan marcado?

AO:Sin dudas, la primera corona(2014). No sólo por el triunfo de Art Nouveau, también por haber ocupado los cuatro primeros puestos con Poética, La Ruleta y Supernova. También aquella clasificación a Río de Janeiro y tenía a Suspiro Limeño que por sus indocilidades se golpeó y quedamos con Sonny Corleone que era su pareja pero, un outsider. Tuvimos en un instante cambiar el libreto y terminó ganando.

También hay decepciones. Por ejemplo, en lo reciente, esperaba más del caballo Bacco. Luego de su triunfo en el Criadores, pensé que teníamos un caballo para luchar las mejores carreras, pero no ha respondido.

Lo de Suspiro Limeño en el Derby Nacional que no lo corrió bien. Venía de ganar las coronas y no fue ni la sombra.

CH:Ahora hablemos de esperanzas ¿Qué puede pintar esta temporada?

AO:Tengo un grupo de caballos, potrillos pero vamos paso a paso. Todavía no los estoy apretando. Actualmente, en training tengo 60 y un grupo de dos años con 40 aproximadamente. Así que por allí pudiera mejorar las cosas con esta generación.

CH:¿Con qué se sentiría complacido esta temporada?

AO:Uno nunca se sentirá complacido con nada y esa es la verdad. Mi viejo decía:”Hagas lo que hagas intenta ser el mejor. Tu cuadra debe estar reluciente”. A fin de cuentas, al finalizar el año uno nunca estará complacido porque se quiere algo más. Yo en este momento considero que estoy muy lejos de los grandes preparadores, así que me concentró en el día para ir mejorando y luego pensar en que algún momento podré igualarlo.

Cuenta actualmente con cien ejemplares (Foto L. Ypenza)

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