Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - octubre 06, 2019
La espera no trajo un resultado favorable en esta edición del Arco del Triunfo (2400 metros, GI), al menos no para los millones de aficionados que esperaban ver a la campeona Enable (Nathaliel) convertirse en el único ejemplar en traerse tres triunfos en la tradicional carrera que se disputa en hipódromo parisino de Longchamps, pero la realidad trajo a unas tribunas enmudecidas cuando Waldgeist (Galileo) embistió en una feroz atropellada sobre Enable, confirmando una vez más que en el mundo del Turf no hay nada escrito.
Se cierra un ciclo, pero la campeona del Juddmonte Farms se retira con el brillo de siempre, una campaña de gloria con 13 triunfos en sólo quince salidas y más de 10 millones de euros en producción, logró concitar la atención de millones, incluyendo de un público no Hípico que se deslumbraba con una yegua que no sabía perder.
¿Esta vez se apresuró Lanfranco Dettori en liquidar temprano la carrera? Siempre se abre el camino al debate, cuando los resultados no son los esperados. Por lo pronto, Enable indiscutiblemente gana su sitial como una de los mejores purasangres del Turf mundial, esos que se necesitan para que este espectáculo siga de pie.
En cuanto a Waldgeist, su paso fue sólido, al igual que la campaña de su preparador Andre Fabre, con su octavo Arco de Triunfo en una campaña de méritos que, en su renglón, también lo elevan como uno de los grandes de todos los tiempos en Europa.
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