Martes 17 de Setiembre de 2019

VICKY LUCIONI: “Nuestras recomendaciones no deben quedarse aisladas como un grito en el silencio”

Por: Abrahan Carvajal - Diciembre 26, 2018

Junto a su esposo Jorge González Vigil es dueña de 24 ejemplares (Foto L.Ypenza)

Era principios de los 90” y la caballeriza del Arriba Arequipa arrancaba con fuerza en Monterrico. Para Virginia Lucioni y Jorge González Vigil, sus dueños, sigue fresco el recuerdo de Challapampa, Tiro Alto y tantos otros que los llevaron a conectarse con la magia de las carreras. “Mi padre fue propietario en el hipódromo de Porongoche, de él me viene el amor por los caballos y por los animales en general”, refiere Vicky, como es conocida en el ambiente, la dama que 24 años después retornó al espectáculo que tanto le apasiona.

Esto es pura emoción con tantos elementos en juego. El proceso de amanse, la labor del vareador, entrenador y veterinario hasta llegar a la carrera”, describe quien también está consciente de que volvió en un momento complicado para la industria. “Apostamos por la hípica peruana, sin estar de acuerdo con lo que vienen haciendo”, pero como buena arequipeña se presume testaruda.

Su afinidad con la hípica se origina a través de su padre en el desaparecido Hipódromo de Porongoche (Foto L.Ypenza)

-Ese contraste entre bajos premios y el sentido de adrenalina ¿Cómo llevarlo a un punto de equilibrio?

Virginia Lucioni (VL): Si analizamos los números, el impacto es tremendo. Antes, por una condicional lograbas más de 20 mil soles. Ahora es muy poco, apenas la tercera parte y encima vas a cobrar y te dicen que no hay dinero. Pero, más que el dinero, lo que encuentras aquí es una conexión increíble con el animal.

Recuerdo tanto a Challapampa, que nos dio el primer triunfo, precisamente porque tenía una mirada especial, esa mirada que siempre busco al momento de acudir a los remates, son esas cosas que van más allá de cualquier explicación y que te lleva a establecer vínculos.

-¿Qué cambios notó de aquellos primeros pasos en los 90” a lo que es hoy Monterrico?

VL: En cuanto a la gente, iniciamos con Melgar y Augusto Olivares padre, pero siguen estando la mayoría de los preparadores. Siento que cambió un poco la esencia en cuanto al trato del vareador. Aquella época era de más cariño y respeto. No hablo de respeto hacia el propietario sino hacia el caballo. No es el mismo trato y se dice que el 80% del desempeño del caballo se debe a la dedicación de su vareador. Él conoce a profundidad de sus dolores, problemas, entre otros temas.

Esto parte de un tema de valores. Pero, lo cierto es que si nosotros apostamos por la hípica y no le damos la motivación al vareador ¿De qué estamos hablando? Sabemos que las cosas están complicadas, pero se debe atender al caballo con total dedicación.

Siempre se le ha visto como una proteccionista extrema de los caballos, pero este espectáculo muchas veces exige rudeza…

VL: Estoy consciente de que para ganar una carrera o defender un place o un tercero el jinete requiere dar un par de huascazos. Pero, todo castigo en extremo debe ser penalizado.Así como fue erradicado el uso de las espuelas, también debe avanzarse en temas como el puro, inclusive ya no se usa en Argentina o Inglaterra. El tema viene de la amansada, aquí no existe una escuela que les enseñe cómo deben hacerse las cosas y eso se nota cuando traes un caballo de Argentina y la mayoría llegan bastante dóciles.

-A propósito, han traído un buen número de ejemplares argentinos ¿Es su manera de seguir contribuyendo a la actividad?

VL: Creemos que se debe apoyar a los criadores locales, pero ¿hay algún haras en el país que solo tenga padrillos peruanos? Nosotros hacemos el esfuerzo por también mejorar las corrientes de sangre y otro aspecto es que las autoridades cobran mil dólares por macho y 500 por hembra ¿Es acaso una manera de cortarnos las alas?

-Hemos traído hermanos de Golden Leaf y Smart Choice, con la ilusión se hace un gasto de 50 mil dólares o más a pesar de que aquí ni que ganes clásicos vas a recuperar algo a menos de que te salga crack y caemos en lo mismo de que lo bueno lo tenemos que vender al extranjero porque acá no hay buenos premios.

Considera que las autoridades deben mejorar las caballerizas pues el cuido de los ejemplares debe ser la prioridad (foto cortesía)

 

¿Cuáles cambios deben realizarse para motivar a los propietarios?

 

VL: Recientemente, se ha tocado el tema de los bonos por carreras ganadas de los productos. Pero, se intenta canjearlo por cuotas y otros servicios; pero qué pasa si se es vitalicio. Se le pidió que, por ejemplo, se le descontara de estas penalidades cuando se importan caballos. Aquí yo creo que debe tratarse de darle todas las facilidades al propietario.

Para mantener a flote esta actividad ¿Qué debe priorizarse?

VL: Aquí debe convocarse a gente joven, lo deseable es que vengan más familias al hipódromo y el tema de publicidad debe atenderse. El 25 de diciembre, solo había tres mesas ocupadas en el cuarto piso. El hipódromo es precioso y desde cualquier vista es atractivo, pero se respira mucha frialdad. A veces, hay un clásico y las personas encargadas de acompañar en los actos brillan por su ausencia, si yo postulo a una directiva es para estar presente.

Una recomendación es sembrar al menos 3 mil árboles de eucaliptos alrededor del hipódromo, eso lo convertiría en un pulmón para la ciudad y le daría ese manto de protección para ser declarado como un patrimonio. Hay tanto por hacer, pero a veces siento que esto solo un grito en el silencio. Se queda como un llamado que no tiene respuesta.

-Mi sobrino Juan Diego González Vigil ha llamado a varios deportistas para que compren caballos y se preguntan ¿Qué recibo a cambio? Todo gira en mejores premios, pero sin dinero ni aumento de apuestas el camino se hace complicado.

Allí la publicidad debe atraer a las familias, se debe mejorar las instalaciones, usar la pelousse como bandera y ese contacto cercano con los caballos para que los niños se puedan involucrar desde temprano y así propiciar una generación de nuevos aficionados.

La publicidad es costosa y los recursos limitados ¿Qué debe hacer el Jockey?

VL: Se debe llegar a señal abierta y otros espacios y para esto es necesario convocar la participación de empresa privada. Hay tantas marcas que quizás les resulte crear un clásico en Monterrico. Algunos pueden ser hípicos, otros no, pero debe haber una gestión de un verdadero relacionista público que los traiga al hipódromo. Es la forma de poder avanzar y llegar a un mayor espectro de personas.

Cree que es el momento de sumar el mayor número de voluntades por el rescate de la hípica (Foto L.Ypenza)

Para muchos, la actividad hípica es solo un escenario de ricos ¿Cómo se puede romper estas brechas?

-Esa posición clasista de socios y no socios es contraproducente. Se ve en los espacios de las tribunas. Un amigo me preguntó ¿Si no soy socio no puedo entrar? ¿Qué pasa en ese caso? Y era un muchacho joven que traía a su familia y amigos, ese efecto multiplicador se pierde. Creo que deben ser más permisivos, pero lo que si se debe cuidar es el aspecto de la seguridad para que no se repitan episodios como aquel cuando bajaron a un favorito y los aficionados perdieron el control.

-Otro tema es que debe ofrecerse un menú acorde a esa diversidad de estratos sociales que se espera en el hipódromo. En la tribuna de socios debe manejarse un precio de club no de restaurante de tres o cuatro tenedores.

-¿Quiénes deben encaminar esta gestión?

VL: Se habla mucho de que hay traer gente joven, pero lo cierto es que es necesario combinar la experiencia con el entusiasmo de la juventud. Lo más importante es que reúna a gente con amor al hipódromo que logre ese necesario trabajo en equipo, que los propietarios proporcionen contacto de empresarios que puedan apostar por esta industria.

-¿Cómo visualiza a Monterrico en cinco años?

VL: No sé si estaremos aquí, creo que será difícil si no hacemos nada y mira que yo no soy pesimista. Llegó la etapa de que todos apoyemos a un mismo fin que no es más que el renacer de esta hípica. No podemos seguir vendiendo el hipódromo por pedazos sino llegará el momento que veremos carreras con caballos de madera”.

Proviene de la denominada ‘Ciudad Blanca’ donde la actividad languidece (Foto Cortesía)

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