Sábado 22 de Febrero de 2020

Sin campaña en las pistas, pero formidables padrillos:Westow y Grand Canyon Way rompen las reglas (Por Freddy Chirinos Cané)

Por: Abrahan Carvajal - octubre 03, 2019

Kuora, una invicta hija de Grand Canyon Way, está en la cúspide (Foto JCP)

Dicen los expertos que para que un padrillo tenga mayores probabilidades de éxito en la cría debe contar con tres características fundamentales: físico, pedigree y campaña. Y no les falta razón, ya que, por lo general, los mejores reproductores suelen cumplir con estos requisitos. De otro modo, no tendrían chance de llegar a las caballerizas más reputadas del mundo, aquellas que son capaces de convertir a un semental en estrella de clase mundial, como es el caso de Juddmonte, Claiborne, Darley, Coolmore, Gainesway, etc.

Sin embargo, en nuestra querida hípica se han dado casos de padrillos de buen físico, exquisito pedigree pero sin campaña, que llegaron con el cartel de incógnitas y terminaron convirtiéndose en revelación para alegría de sus conexiones.  

El caso más exitoso de los últimos 20 años es, probablemente, el de Privato. Hijo del gran jefe de raza Danzig y La Atrevida (Bold Bidder), fue importado por el Haras Monterrico a finales de los noventa y fue capaz de mostrar calidad desde su primera generación al producir caballos de la talla de Avignon (G1), Habsburgo (G1) y la corredora Mainz.

Grozny, el mejor hijo de Privato (Foto Archivo)

Años después se consagraría como padrillo campeón al engendrar uno de los mejores caballos que han pasado por las pistas de Monterrico, el inolvidable triple coronado Grozny. Y a renglón seguido colocaría a otro “derby winner” (y doble coronado) de nombre Sharaf.

Más tarde, el legado de Privato continuaría a través de sus hijas, que a la postre se convirtieron en grandes reproductoras, como es el caso de Yaku (madre de Democracia y abuela del campeón Liberal), Penny Jo (madre de la ganadora de la Polla de Potrancas, Pétalo), la propia Mainz (madre del campeón Pegaso), Wasabi (madre del múltiple ganador clásico de grupo Byblos), Tiazinha (madre de la clasiquera Ninotchka), etc.

Sinceramente pocos reproductores logran semejante solidez como padrillos y como abuelos maternos. En mi opinión, el potencial transmisor de Privato se debió, en gran parte, a la notable línea materna a la que pertenece (20), dentro de la cual encontramos grandes figuras de la hípica mundial como Miesque*, East of the Moon, Alpha Centauri, Kingmambo, Study of a Man, por nombrar algunos. Y mire usted que coincidencia, se trata de la misma familia de Yazamaan, que es indudablemente hace varios años uno de los mejores padrillos del medio.

Pero, ¿a qué viene el recuerdo de Privato y su paso por la cría en nuestro país? Pues porque este año volvemos a tener, no solo uno sino dos casos, de padrillos debutantes que no tienen campaña, pero que han logrado sorprender a propios extraños con limitada producción en la cancha del coloso de Surco.   

Partamos con Westow. Por Distorted Humor en la campeona Sightseek (Distant View), pertenece a una de las más famosas familias maternas de la hípica americana, la de las matronas Miss Carmie* y Chris Evert*, la misma de los campeones Winning Colors y Chief’s Crown, dos de sus mejores exponentes.

La madre de Westow, Sightseek, fue una super campeona del Juddmonte Farms, corrió 20 y ganó 12, la mayoría Stakes (Foto The Blood Horse)

Dicha línea tuvo presencia en nuestro país hace años, primero en las pistas con el múltiple ganador clásico de grupo Faaz, y posteriormente en la cría con Six Zero, buen padrillo que sirvió en el Haras El Centauro.

Westow pasó de ser un desconocido a llamar la atención de los hípicos locales cuando su hijo Kirin debutó ganando en buena forma el clásico El Estreno a comienzos de año, pero es definitivamente Toffee que lo terminó de consolidar al adjudicarse el Enrique Ayulo Pardo (G1) con tal claridad que desde ya se perfila como la favorita de muchos en el Derby Nacional.

Toffee rumbo al Derby Nacional (Foto JCP)

Aparentemente será ella la única chance que tendrá su padre de probar aptitud como abuelo materno cuando pase a reforzar el yeguarizo del exitoso Haras San Pablo.  

Ahora es el turno de Grand Canyon Way, otro caso de un pedigree excepcional. Es producto del jefe de raza Giant’s Causeway en una madre que tampoco corrió, pero es hija de un fenómeno de la hípica mundial como Sadlers Wells.

Fue criado por la sociedad de Bernardo Alvarez Calderón y Teneri Farms (la misma de Emilia’s Moon y Mucho Gusto), y proviene de la línea de la extraordinaria Ballade*, otra gran matrona de la hípica americana de la cual descienden importantes ganadores de G1 y notables reproductores como es el caso de Rahy, Singspiel, Glorious Song, Devil’s Bag, etc.

El padre de Gran Sultán también es hermano del padrillo local, Song Cycle

Con tan solo un puñado de crías en las pistas, Grand Canyon Way se ha dado el lujo de producir a dos invictos clásicos de calidad. Por un lado, Gran Sultan, quien hasta el momento de su lamentable lesión se perfilaba como el mejor potrillo de la generación, y por otro lado a Kuora, que indudablemente tiene ya en el bolsillo el título de campeona 3 años en el césped y seguramente buscará derrotar a los machos en el Postín (G2) y el Gran Premio Nacional (G1).     

Por lo tanto, sabemos que las tempranas desapariciones de Westow y Grand Canyon Way no les permitirán lograr la relevancia que tuvo Privato en la cría nacional, pero sus historias y resultados seguramente animarán a más de un criador en el futuro a darle oportunidad a algún padrillo con buen físico y excelso pedigree, pero sin campaña en las pistas.

Freddy Chirinos Cané también es criador en el haras El Castillo(Cortesía)

 

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