Una historia que cambió diametralmente cuando la entrenada por Juan Suárez fue ganando terreno por los palos y, en la recta, emergió con solidez para desplazar a una sorpresiva Reina de Arendelle. «Su última fue complemente falsa. La yegua estaba trabajando muy bien», señaló su preparador, quien agregó que la alegría del triunfo es compartida con el doctor Juan Navarro Grau, propietario de la juvenil.
El Clásico Óscar Berkemeyer Pazos (G3) fue accidentado cuando Natalie’s Joy, la favorita, derribó a su jinete en los primeros 300 metros. A todas estas, el comando fue luchado entre Poder, Alfa Zulu Tango y África se movía por los palos. Rosamunde, la ganadora, estuvo en el último grupo, gran parte del recorrido.
«En los 1600 me percaté que Iván Quispe (Natalie’s Joy), asi que traigo a mi yegua de menos a más, ahorrando todo el terreno al pegarme a la baranda», señaló Miguel Vilcarima, quien sustituyó a Erick Arévalo, quien no pudo hacer el peso programado. «En la recta final, aunque Reina de Arendelle me gana la salida, sabía que mi yegua tenía mucho resto», precisó.
Rosamunde encontró el espacio entre Perfect To Me y Motoneta, con su jinete castigando con la mano derecha y así pasó resuelta, con cuerpo y medio de diferente. Reina de Arendelle como placé, detrás África y Perfect To Me completaron el orden de llegada. Rosamunde es una hija de Eye On Jacob (A.P.Indy) y Virgen Morena, por supuesto egresada de Los Eucaliptos que completa en 2’04» el recorrido de dos kilómetros.
