Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - febrero 09, 2020
Un nuevo clásico para happy Valley, el valiente hijo de Tomcito que mantuvo pescuezo de diferencia sobre Over Night (Minister’s Joy) en un final de categoría en el marco del Clásico Bradock (1700 metros, arena). «Fue una linda carrera. Lamentablemente, tiene un grave problema: revienta y revienta mucho, además hay que moverlo en su momento justo», recalcó Julio Bustamante, el propietario del egresado del Alydar que destacó desde juvenil con su triunfo en la Polla de Potrillos (G1, 2017) y a los cinco años sigue siendo estelar.
La carrera se dio con Martín Chuan con la intención de obligar a Happy Valley a tomar el comando desde los primeros metros, pero Warrior Heart fue más rápido y estampó 23″1 en el primer cuarto de milla, seguido de Papapa Gonzalo y Over Night, cerrando filas desde el último puesto a tres largos de la punta. Así se mantuvieron sin variables, con el juvenil del Cary Gus haciendo el gasto y en ese duelo particular de los favoritos, siempre Happy Valley adelantando a Over Night.
Ya en la recta decisiva, Happy Valley asumía el mando de la carrera sobre un Warrior Heart que no aflojaba del todo. Sólo a 200 de la definición se hizo sentir el remate de Over Night que, por el lado exterior de la pista, era castigado por Carlos Trujillo, pero la meta se aproximaba y Happy Valley se mantenía al frente, con desborde de gallardía en tiempo final de 1’46″3 para la distancia.
Septimo clásico y totaliza así su décima victoria en un total de 20 actuaciones, siempre bajo la tutela de Juan Suárez Villarroel, hijo de Tomcito, aquel norteamericano hijo de Street Cry que también entrenó el líder de los preparadores.