Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - mayo 10, 2025
Siempre polémico. En vida, Jaime Bueno Álvarez se mantuvo combativo y crítico ante lo que él consideraba que iba en contra de los intereses de Monterrico. Aunque fuese sancionado reiteradamente cuando cumplió rol de preparador, es innegable que ‘Jaimon’, como le llamaban sus amigos, respiraba hípica, sentía hondo una actividad que representaba herencia, al ser hijo de Benito Bueno, de quien aprendió ese trajinado arte de entender a los caballos, donde los aplausos rara vez aparecen y, cuando llegan, valen una eternidad.
Recuerdo, alguna vez, haberle dejado una monta. Era Leocadio en aquel Cuidad de Lima por allá en 2018, originalmente era monta de Victor Fernández, con quien trabajaba como agente. Pero, Vitocho tenía compromiso con el Chacarilla del Estanque, y debió correr a Tatuto. En carrera , Leocadio perdió una de leyenda ante Nochero Bueno, y por supuesto, ‘Jaimon’ no me lo perdonó y me hizo la ‘cruz’. Así era él. Sin medias tintas.
Se le conoció como el preparador del Paracas, hasta que dejó de preparar, con un campeón incluido: Gaspar, aquel hijo de Yazamaan, que reinó en la Velocidad, hasta que sus problemas de sangrado no le permitieron más. También forjó a su hijo, Jaime III, como preparador, con quien se le veía a menudo como su compañero inseparable.
Jaime Bueno Alvarez era parte de ese ADN hípico que se narra en Monterrico. Querido por algunos y mirado con reservas por otros, pero que siempre tuvo un qué hacer en este apasionante espectáculo , cuyos actores hoy lo recuerdan.
Sus familiares informaron que sus actos funebres están en desarrollo desde las 6 de la tarde de este sábado, en la Calle Gen Escobedo 763, en San Luis. Y el sepelio se efectuará, mañana domingo, a las 10:00 de la mañana, en el Campo de Fe Huachipa (Zona San Agustín).
Descanse en paz.