Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - mayo 26, 2023
Los mejores como juveniles, también mandan ante los mayores. Paradigma (Power Word) dominó la escena la temporada pasada, a tal punto que el crédito del Black Label alcanzó la triple corona. Sin embargo, Gluck (Koko Mambo) no fue menos, ambos protagonizaron un final bárbaro en el Derby Nacional(G1) que permitió la consagración del campeón de la familia Guembes, del cual se esperaba una posible venta al extranjero.
Luego, en el Gran Premio Nacional (G1), el potrillo que había tocado la gloria, no pudo mostrar la misma contundencia sobre el césped. Se esperaba que con el inicio de la nueva temporada, Paradigma fuese enviado a Florida, el destino que asumieron juveniles como Anafeli y Centrodelantero, pero al mejor de la generación se le detectó Piroplásmosis, lo que derrumbó los planes para sus conexiones.
Mientras tanto, el éxito -esta vez- acompañaba a Gluck con el inicio de la temporada. Ante los mayores, aquel potrillo que fue devuelto por el Stud Futuro, compradores originales en remate del San Pablo, fue adquirido luego por la módica suma de 6 mil dólares. Había el temor, de acuerdo con lo que se detallaba en las placas, que el alazán resultase frágil de una de sus patas.
El corpulento hijo de Koko Mambo confirmó su clase en el Clásico Ciudad de Lima, una carrera de Grupo donde derrotó a los mayores, mientras Paradigma retornó en un choque sencillo ante dos rivales en el Aniversario Fundación Jockey Club del Perú.
Llegó la tarde de la revancha, de saldar cuentas, en torno a lo que fue el resultado del Derby Nacional, fecha en la que el alazán del Santa Rosa ganó en todo sitio, menos en el momento de la verdad. Y ambos, tanto Paradigma como Gluck tendrían a un preciso examinador en la figura de Nuremberg.
La Copa era el marco para tal encuentro. Martín Chuan fue el jockey de Paradigma, debido a una caída de Esvin Requejo que lo dejó al margen de estar en carrera con el favorito. No fue el mismo, mientras Gluck se colocó a la expectativa de Nuremberg, esperando su momento, el triple coronado se veía exigido y sin poder descontar los 7 cuerpos que lo dejó tercero de los mencionados.
«El caballo presentó problemas orgánicos, por ello su fracaso», señalaba- en los días posteriores- Hernán Guembes, dueño del zaino, en justificación a una actuación, muy por debajo de lo esperado. Éste domingo, Paradigma estará con Carlos Trujillo, ante un enorme reto, la oportunidad de medir si es de esa clase, cual Ave Phoenix, de revertir resultados adversos y volver nuevamente al estrellato.