Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - agosto 27, 2019
Encontrar a un jockey con el don de la palabra es una rareza y eso lo posee de sobra David Cora, un talento que acompaña una hoja de vida exitosa con dos victorias en el Derby Nacional. Lo hizo con Quicklift, en el 95′ a los 5 meses de haber debutado y tres años más tarde con Grozny, el tordillo que lo terminó de inscrustrar en la memoria colectiva de la hípica peruana.
«Fue único, yo recién empezaba a montar. Hasta ahora, agradezco a Carlos Gastañeta por darme la confianza«, dijo a Contacto Hípico, al tiempo de evocar con precisión pasajes de aquella proeza. «Era una carrera de 18 caballos, hubo tráfico tremendo;pero yo tenía claras las instrucciones de ahorrar terreno por dentro y esperar al rival que era Pato Loco. Salió perfecta la estrategia porque Pato Loco buscó afuera y se abrió mucho y allí le ganamos», soltó con el rostro iluminado.
Los aplausos y el sonido de los flashes sonaron una vez más, en un enfrentamiento épico:Madame Equis versus Grozny, el tordillo se llevó las palmas. «Fue una gran yegua, pero contábamos con Palestino que fue a presionar y yo la agarré de refresco. Una de las mejores carreras que he ganado», asegura Cora, mientras reconoce a tantas manos amigas desde sus inicios. «Estoy agradecido con tanta gente. Llegué siendo un chico de 17 años al hipódromo, me recibieron en el establo de Raúl Arriagada donde aprendí a controlar y galopar. Luego con Gastañeta me pulí y recibí tantas oportunidades».
VÍDEO, Derby Nacional 1998,Grozny
El sueño americano…
Las metas fueron creciendo y el ímpetu llevaría a Cora a Estados Unidos. Hubo un comienzo incierto en escenarios competitivos, miró alto y aterrizó en Nueva York. «Estuve en Aqueduct, allí apenas gané cinco carreras, luego pasé algún tiempo en New Jersey hasta descubrir Pensilvania», rememora quien precisamente en el circuito de Penn National encontró su despegue profesional. Lo ganó todo, a su llegada en 2001 se llevó 300 triunfos, una racha que se extendió en las siguientes dos temporadas.
«Llegué a Estados Unidos con la mentalidad de trabajar y ganar carreras, por eso me levantaba temprano y galopaba al menos 12 caballos al día. Además, cuando eres joven, no tienes miedo a nada, te metes en los espacios arriesgados y vas para adelante», dijo quien se llevó el título como líder jinete en cuatro oportunidades, inclusive en 2013.
«La gente nota el esfuerzo. El buen concepto de la escuela peruana,somos trabajadores, también abrieron las puertas Jorge Chávez Julio Pezua y Edgar Prado», señaló Cora, quien reconoce que actualmente no es contendor por estadísticas. «Son ciclos de vida, los años pasan y el mercado es muy competitivo. Las lesiones aparecen, es por eso que estoy de descanso en Lima (fractura de clavícula), pero aspiro seguir en competencia unos años más y quizás permanecer en la industria, pero en otra faceta».
David Cora nos regaló una historia de vida aleccionadora, de aquellos hombres que se forjan así mismo y construyen un porvenir exitoso, también invita a otros a soñar. Compartimos su testimonio con el siguiente vídeo: