Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - agosto 08, 2020
Sorprendió a propios y extraños la infausta noticia que se corrió como pólvora en los rincones de Monterrico. El deceso del turfman Bernardo Álvarez Calderón, a los 78 años de edad, quien ha sido uno de los pilares de la hípica peruana con la fundación del haras La Qallana y del Stud Couet, con una numerosa caballada.
«Fue un hombre que le dedicó íntegramente su vida a los caballos. Una actividad que conocía a la perfección, pues practicaba equitación, además de su contribución invalorable a la crianza», expresó Hugo Salem, propietario, quien se solidarizó con sus deudos. «A su familia, sus cinco hijos, el acompañamiento en este dolor«, dijo.
Álvarez Calderón ocupó diversos roles en la industria hípica, no sólo como propietario y criador en el turf peruano, también sus alcances se extendía a Kentucky, Estados Unidos, donde produjo a Mucho Gusto, ganador de la Pegasus Word Cup. «Enorme su esfuerzo con la exportación de vientres y padrillos en la crianza local. Un turfman a carta cabal», dijo Germán Orbezo Jr, también criador, quien además lo recuerda diligente en su papel de directivo al servicio del Jockey Club del Perú.
«Mi hermoso papá, descansa con Dios. Bendito por haber compartido con él tanto amor por los caballos. Amaba la vida, amaba a su familia, amaba los caballos. Agradecido por cada día en la tierra con él, hasta que volvamos a cabalgar juntos en el cielo», fueron las palabras de Gabriela Álvarez Calderón, una de sus hijas, ante la ausencia de uno de los personajes íconos del turf nacional.
