Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - diciembre 15, 2017
El del Stud Myrna, Barbón, emcumbró una campaña dorada en 2017 que lo proyectó como uno de los ejemplares más dominantes de Monterrico al llevarse tres clásicos consecutivos desde aquel Batalla de Junín y el Juan Magot, hasta allí un millero sólido que, luego en su más reciente -el Mariano Ignacio Prado- dejó constancia que ya alcanzó su madurez pistera y con ello la capacidad para asumir distancias de fondo.
Ahora, buscará, este domingo, cerrar a lo grande en el Clásico José Rodríguez Razzeto (1700 metros, arena, GIII), en lo que será la única selectiva pautada este fin de semana en Monterrico. «Es increíble la calidad de este caballo. En los aprontes, viene muy cómodo y no pareciera que estuviese marcando tiempo. Y en carrera, en la última curva, cuando lo llamo a correr, muestra tanta fuerza que pareciera que apenas estuviese saliendo del partidor«, expresa Carlos Trujillo, para describir las actuales condiciones del corredor.
Barbón, el mismo potrillo que fue capaz de llevarse la Polla el año pasado, ha experimentado cambios importantes que lo han consolidado como un ejemplar de respeto. «Creo que la experiencia e ir ganando tan sólidamente, han ayudado para dosificar su velocidad. Es por ello que ahora lo vemos corriendo colocado y rematando con fuerzas», indica Freddy Nossar, quien agrega que también en lo físico se ha hecho más caballo. «Son 20 kilos o más que aumentó», asegura.
Son conocidas las aspiraciones del corral blanco y rojo de Nossar para ser parte del Latinoamericano a correrse en Maroñas, Uruguay; sin embargo, se muestra cauteloso pues, es consciente que en este espectáculo, los escenarios son variables. «En este momento, la condición del caballo es inmejorable, pero en tres meses, puede pasar cualquier cosa. Así que vamos un paso a la vez. Dios quiera, que la salud esté de nuestra parte«, recalca.
En este reto son ocho los contrincantes que le salen al paso. Santo Grial (Catcher Un The Rye) viene de destronar a Asfaloth en el Batalla de Tarapacá (1800 metros, césped), regresa a la arena, en cuya superficie ya ha demostrado que sabe ganar y tendrá en Dixie Wave, Stefanini y Cafarnaum, seguros aliados en un posible tren de carrera violento para hacer valer su atropellada.
Similares posibilidades para Kodiak Boy, el eterno protagonista del Couet, vuelve con Talaverano a intentar pescar en río revuelto. Completan Toribio, Locomotor, Ragnar y Locomotor, en una nómina que pudiera presentar un retiro de última hora.