Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - marzo 26, 2022
Al igual que Novillero, la familia Guembes puso su fe en un potrillo hijo de Southdale y apareció El Virrey. El zaino que nació en amores con Bujagali, una Sidney’s Candy por el lujoso Candy Ride; desde luego, fue uno de los productos más costosos en el último remate del Rancho Sur. Su primer reto se dio en el Watson (1200 metros), ante un ya probado Faruk (Power Word) y un prospecto del que se hablaba maravillas, el argentino Metcalf (Fortify).
El desarrollo fue propicio para el de la tienda del Black Label. Faruk repitió la imagen de su estreno, raudo en el comando, pero con el zaino Metcalf pisandole los talones, en 46″ para la media milla. A todas estas, El Virrey parecía inadvertido recibiendo arena de los cascos de los punteros, mientras El Patrón del Mal no enseñaba avance, cerrando filas.
En la recta de las emociones y Faruk dejaba en el camino a su encarnizado rival, pero en el tramo decisivo llegaba herido, con Renzo Rojas castigándolo incesantemente y el alazán cargandose afuera, quizá por el cansancio del exigente paso. Apareció El Virrey, bajo la guía de Erick Arévalo, descontó y, a cien para la meta, ya su triunfo estaba asegurado.
Metcalf no se entregó del todo, se mantuvo para el tercero a menos de tres cargos y a casi siete cerró El Patrón del Mal, en un Watson que marcó arrase para el Haras Rancho Sur en los clásicos de la jornada y, desde luego, del padrillo Southdale (Street Cry), consolidado como el mejor padrillo en la crianza peruana.
El Virrey fue presentado por Juan Suárez Villarroel, completó el uno – dos con Faruk, el favorito que entregó su invicto. El tiempo del ganador fue 1’14″1. Un segundo y monedas por encima de la potranca Arequipeñisima, detalles para evaluar en estos primeros pasos de una generación que promete nivel.