Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - octubre 07, 2019
Un venezolano, Jesús Eduardo Benedetti Otaola, intenta abrirse paso en el mundo de la preparación en el Hipódromo de Monterrico. Con un currículo exitoso que exhibe casi mil triunfos y una lista abundante de campeones en La Rinconada que se hicieron bajo su guía, a sus 68 años, Benedetti no se amilana frente a nuevos retos.
«Me fui de Venezuela, hace tiempo, fastidiado por el rumbo político que tomó el país. Chávez era el anuncio de la destrucción de valores, algo que de inicio salpicó a La Rinconada cuando comenzaron a entrar propietarios delincuentes, se perdió el señorío, comenzaban a dormir caballos y comprar jinetes para frenar a los caballos por apuestas«, argumenta Benedetti sobre su separación del oficio que siempre lo colocó en la palestra, ocupando los primeros lugares de la estadística.
-Recibió la patente de propietario-entrenador recientemente. Entonces ¿Lo que se aprende no se olvida?
Jesús Eduardo Benedetti(JEB):Me autorizaron la Patente de propietario – entrenador, aunque presenté mis documentos con todos los triunfos obtenidos en mi país; pero, me informan que hay un artículo del Reglamento que me limita a esta condición (Propietario-entrenador), cuando se está separado de la preparación por dos años o más.
–Es preciso recalcar que nunca he estado desligado de la hípica. Cuando salí de Venezuela, regresé a Argentina para formar el haras Los Aguacates – del venezolano Vicente Pérez Recado- también he estado en el Club Hípico – en Lima-, con regularidad pues, mi hija practica equitación y me toca ver los ejemplares.
-¿Por qué teniendo varias opciones elige al Perú como destino para continuar su carrera?
JEB:Tuve la suerte de haberme casado con una peruana, llevo 40 años de matrimonio. Yo estudié en Argentina, Medicina Veterinaria en La Plata,por allá en los 70′ aprendí con el ‘gallego’ Francisco Martín, así que también Argentina ha sido un país cercano, pero Perú al ocurrír lo de Venezuela, pasó a ser mi destino natural. Mis hijos fueron los primeros en venir.
-Precisamente con la venta algunos caballos de Los Aguacates se le comenzó a conocer en Monterrico ¿Qué recuerda de aquella experiencia?
JEB:A Don Augusto Olivares le vendí varios argentinos. Luego corrí varios como propietario en Monterrico. Recuerdo que – por el nexo- pensé en dárselos a Olivares hijo,pero él en ese momento estaba fuera del país y Freddy Chirinos me recomendó a Félix Banda. Creo que todos ganaron, para entretenerse, cumplieron. También con el Campodonico, Stud que tenía años sin ganar clásicos, les vendí dos y ambos respondieron en este tipo de carreras.
¿Qué opinión tiene de la calidad de caballos en Monterrico y su manejo?
JEB:Siempre he estado de cierta forma vinculado, con lo del haras estaba al tanto casi todos los días de carreras. El caballo argentino tiene más salida, con un mayor número de nacimiento y tierras maravillosas. En el Perú a pesar de que son pocas las tierras que son destinadas a esta industria, han sacado caballos con impacto positivo al exterior. Aquí corren caballos argentinos, americanos y los locales responden. No en vano Perú suma victorias en Pellegrini y varios Latino.
-¿Cuál es su realidad actual?
JEB:Empiezo con uno. Se llama Sebastopol, lo llevé para el Club Hípico. Me gustó porque corre pasto y largo, distancia en la cual generalmente me ha ido bien.
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