Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - septiembre 10, 2019
Una vez leí del escritor Mark Twain: «No es de extrañar que la verdad sea más rara que la ficción, pues la ficción debe tener sentido», pues bien, quién podía imaginar que el hombre, cuyos colores han recogido algunos de los momentos más gloriosos del turf peruano, exteriorizaba un profundo desprecio por esta actividad.
«Cuando llegué al hipódromo, en el 84′, fui con la firme intención deshacerme dos caballos:Risco y Boris, la herencia que dejó mi padre«, contó Freddy Nossar sobre su primer contacto con la hípica. «Él era un hombre muy bueno y caritativo, pero cuando le tocó heredar compró un centenar de caballos. No le interesaba ganar clásicos, sólo su motivación eran las apuestas y eso le pasó factura», lamentó.
Al retomar el episodio, Nossar recalcó que el preparador Valdivia lo llevó a entrar en razón. «Este par de caballos corren mañana, ya se van en descarte. Están cojos, déjelos que corran y se marchan», a lo que accedió y para sorpresa de todos tanto Risco como Boris ganaron sus compromisos. «Nunca habían alcanzado nada y ocurrió aquello. Valdivia me repitía una y otra vez: ‘Usted tiene algo, será su papá desde arriba, algo ocurrió…’, entonces las perspectivas cambiaron y decidí probar suerte».
Y vaya que la fortuna ha sido su estrella. Nossar encontró en El Duce uno de sus mejores exponentes, con el que además compartió propiedad con sus hermanos Dino y Richard. Luego fundaría el Stud Myrna, en honor a su esposa.
Las proezas de Laredo, Fregy’s, Kimba y Deepak, entre otros campeones avivó el fuego en una afición que no cesa de narrar lo alcanzado. «Empezamos con Asombrada con la que nos llevamos algunos clásicos, luego vino Il Duce que se ganó el Derby e inició el camino como trotamundos al participar en Argentina, Brasil, Estados Unidos y en todos lados batalló», dijo quien habla con seguridad, pero se confiesa nervioso con cada actuación de sus caballos.

En 2008, las conexiones del Myrna saborean la gloria de una de las mejores carreras del continente (Foto La Nación)
«No conozco el comisariato, ni la comision de programas, ni me meto en nada de eso. Tampoco sé jugar. Pero, al momento de ser parte de cualquier carrerita, me pongo a sudar hasta bajarme la presión», describe quien encontró en esa sensación de cruzar la meta de primero su verdadero afrodisíaco.
Admite que la actividad puede ser tan absorbente que, por lo general, causa conflictos en el seno familiar;Sin embargo, se le ve a diario acompañado por su hijo – del mismo nombre–en los predios de su caballeriza. «Myrna, mi señora, es una santa. Tengo 45 años de casado y me preguntan:’¿No te has aburrido? Les respondo que soy feliz, tanto que su nombre me trae suerte».
Sus colores llevan la bandera del país, no sólo en lo estético, también es parte de la esencia de una industria que ha dejado su impacto en diferentes rincones del mundo. «El otro día estaba en Uruguay, en un restaurante y allí estaba el dueño de El Firmamento(Juan Carlos Bagó), quien me reconoció y es que en el extranjero a nuestra casaquilla le tienen terror», dijo con semblante ganador. «Nunca hemos defraudado a la afición, donde vamos siempre la peleamos«, esbozó en refuerzo de su hipótesis.
Aunque puertas adentro, la economía del Club no está como aquellos tiempos de bonanza, el Myrna nunca se achica. «Jorge Salas dice que soy el mejor propietario del mundo porque me puedo pasar un año llegando último en todas todas las carreras y no pestañeo. Además tengo un haras y no vendo, pero trato de equilibrar las cosas, ganancias con pérdidas para que no cueste mucho. Es que estar aquí es un privilegio, tenemos hípicos espectaculares y un hipódromo de primera«, concluyó quien pasó del odio al amor en sólo un relincho de un purasangre.
AUDIO:
¡Te recomiendo que escuches este audio de iVoox! Entrevista Freddy Nossar 10-09-19 http://www.ivoox.com/41207164