Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - mayo 05, 2022
La edición 148 del Kentucky Derby se correrá, como todos los años, el primer sábado de mayo en el Hipódromo de Churchill Downs. Conocida también como “la carrera por las rosas” o “los 2 minutos más emocionantes del deporte”, marca la primera etapa de la triple corona americana y la ilusión de una veintena de propietarios, jockeys y preparadores, que sueñan con seguir los pasos de leyendas del turf como War Admiral, Secretariat, Seattle Slew, Affirmed, American Pharoah y Justify.
Año tras año, las miradas de todos los hípicos se enfocan en la lista de competidores del Derby, porque de ahí se puede obtener información muy valiosa, como es el caso de la actualidad de los padrillos del mercado americano, la influencia de las líneas maternas (muchas de ellas de otras partes del mundo) y hasta la genética de sus participantes, diseñada en muchos casos por especialistas que tienen como objetivo lograr esa mezcla perfecta de velocidad y stamina que les permita imponerse en esos exigentes dos kilómetros de competencia.
En lo que respecta a los padrillos, este año llama mucho la atención el protagonismo de Giant’s Causeway por tres motivos principales. Primero, porque contará con la presencia de Classic Causeway, una de tan solo tres crías que conforman su última generación en las pistas. Segundo, porque su hijo Not This Time presenta dos participantes: Simplification y el probable favorito Epicenter, demostrando que no fue casualidad cuando se coronó padrillo líder de segunda generación el año pasado. Y tercero, porque el recordado “caballo de hierro” es además padre de Creative Cause y Eskendereya, abuelos maternos del cotizado Zandon y de Pioneer of Medina, respectivamente.Tal perspectiva confirma categóricamente que el legado de la estrella de Coolmore sigue más vivo que nunca a cuatro años de su lamentable pérdida.
Por otro lado, importante destacar el gran momento del argentino Candy Ride, que ya se muestra como “sire of sires” a través de Gun Runner, padre del Santa Anita Derby winner Taiba y del Arkansas Derby winner Cyberknife, ambos de grupo 1 y con primera opción al triunfo. Y por si eso fuera poco, figura además como abuelo materno de Epicenter y Simplification, ambos ganadores de G2 ya mencionados hijos de Not This Time. Por lo tanto, es más que evidente que existe gran afinidad en el nick de Giant’s Causeway y Candy Ride, que genera un poderoso inbreeding a Blushing Groom, uno de los jefes de raza con mayor capacidad transmisora de velocidad.
En contraparte, lo sorprendentemente negativo es no ver inscrito a ningún hijo de Into Mischief, padrillo con el stud fee más caro de Estados Unidos (US$250,000) y que venía de triunfar los dos últimos años con Mandaloun (por distanciamiento de Medina Spirit) y con Authentic. En esta ocasión, solo logró salir en la foto como abuelo materno a través de White Abarrio (Race Day) que ganó el Florida Derby (G1).
Y ya que nombramos a Race Day, no podemos dejar de comentar la influencia del siempre vigente Tapit que tendrá en la partida a su hijo Charge it, a sus nietos paternos Barber Road y White Abarrio, y a su nieto materno Happy Jack, anotación de última hora que llevará la monta de nuestro paisano Rafael Bejarano y lucirá los colores de Calumet Farm, emblemático haras americano que es, hasta el día de hoy, el máximo ganador de la historia del Kentucky Derby con ocho triunfos.
Parte de la cuota internacional de esta edición del Kentucky Derby estará a cargo del japonés Crown Pride, hijo de Reach the Crown (nieto de Sunday Silence) en una madre por el notable King Kamehameha (Kingmambo), que clasificó después de ganar el UAE Derby (G2), prueba que forma parte del Road to Kentucky Derby desde el año 2013. Teruya Yoshida, su propietario, vuelve a formar parte de la fiesta después de 27 años y buscará superar el décimo cuarto lugar que obtuvo en 1995 con el americano Ski Captain. Reto difícil pero no imposible para el crédito nipón, que representa la ilusión de una hípica que no para de festejar ante la espectacular racha de triunfos internacionales de máximo nivel, como los que vimos en las recientes Breeders Cup, Saudi Cup y Dubai World Cup.
El otro “extranjero” del Derby, solo de nacimiento porque hizo toda su campaña en California, es el canadiense Messier. Hijo de Empire Maker en madre por Smart Strike, dos veces ganador de G3 y que viene de escoltar a Taiba en el Santa Anita Derby. De la mano de John Velasquez, tratará de emular aquellas hazañas titánicas de sus compatriotas Northern Dancer (1964) y Sunny’s Halo (1983), dos de tan solo cuatro caballos criados fuera de Estados Unidos que han sido capaces de ganar esta afamada competencia.
Como nunca debe faltar la conexión sudamericana, la hípica chilena estará muy atenta a la performance de Pioneer of Medina, que defiende los colores locales de Sumaya US Stable y que entra a la lista después de haber hecho gran carrera ante el probable favorito Epicenter en el Louisiana Derby (G2). Además, lo curioso de este hijo de Pioneerof the Nile es que pertenece a una línea materna chilena, la de la campeona Medina Sidonia (Winning II) del Haras Santa Isabel, criadero que tocó la gloria cuando el brasilero Ivar (Agnes Gold), también descendiente de una de sus líneas maternas, se impuso en la Shadwell Turf Mile (G1) y posteriormente entró tercero ante los mejores de mundo en la Breeders Cup Mile (G1).
Merecida alegría para el Santa Isabel, un haras histórico y una familia muy hípica a la que tuve el gusto de conocer hace algunos años.
Si aún no tiene claro que hacer el sábado por la tarde, no pierda la oportunidad de ver una de las carreras más importantes del planeta. Y si algún día tiene la posibilidad de ir, no lo piense dos veces. Vivir la experiencia del Kentucky Derby es algo que todos los hípicos deberíamos hacer alguna vez en la vida.