Martes 28 de Abril de 2026

Manuel Aguilar busca resurgir como el ave fénix, hoy reaparece en Penn National

Por: Abrahan Carvajal - febrero 12, 2021

No corre de manera regular desde el 2018 (Foto Cortesía)

Manuel Aguilar está de vuelta. El recordado jockey del campeón Kevin y de Kamel, el sorpresivo ganador del Derby Nacional (GI) del 96′ y que luego se estableció con éxito en los Estados Unidos, quiere resurgir en la profesión como un ave fénix, ahora radicado en Penn National, Pennsylvania.

https://youtu.be/yzRgQXA3kpw

Su victoria en el Clásico Jockey Club del Perú, con Kevin, año 1997

«Las ganas no las resistía. Sé que puedo y en eso estamos», dijo el jockey de 45 años de edad que a comienzos de siglo brilló con luz propia en Calder, Florida, con varias temporadas promediando las 200 victorias. «Finalicé segundo en las estadísticas, varias veces, de jockeys como Manoel Cruz, Cornelio Velásquez y René Douglas«, recuerda.

No obstante, Aguilar cumplió su sueño de aprendiz de hacer campaña en la hípica americana y competir ante figuras que admiraba desde Monterrico. «Asistía mucho al Simulcasting para ver las carreras y me gustaba la manera de montar de jockeys como José Santos y Jerry D. Bailey«, dijo.

Así se entusiasmó para obtener la visa americana. «Una vez gané un clásico con El Chico, del preparador Melgar. Bajó el embajador de Estados Unidos al herraje y me dije: con esta foto estoy hecho. Fui a la cita para que me dieran la visa. Se la mostré a la señorita que me interrogó y ella se la enseñó a todos sus compañeros para luego decirme que aún no cumplía los requisitos para entrar a su país. Fue la primera de las cuatro veces que me negaron la visa», recuerda con humor.

Se reencuentra con sus compañeros del pasado, David Cora y Ricardo Chiappe (Foto Cortesía)

Pero, persistió. «Ya con el tiempo, había ganado muchas carreras y tenía mejor soporte. A la quinta fue la vencida», precisó Aguilar, quien viajó en el 99′, con David Cora y Ricardo Chiappe, sus compañeros de travesía de aquel entonces.

«Entramos con visa de turista. Enrique Jurado, quien ya estaba por allá, nos puso en contacto con su abogado. Y el ‘chino’ José Salinas, un preparador peruano residenciado allá, fue el que firmó mis papeles. A los cuatro meses, salió el contrato y él mismo me puso mi primera monta. Fue con Dusty Scout en el hipódromo de Meadowlands, New Jersey. Y debutamos ganando«. Así inició un ascenso meteórico para el nacional.

Su último triunfo se registró en agosto del 2017, sorprendió con Horner Man, 25 a 1 en taquilla

DECLIVE

Aunque Manuel Aguilar suma 1.266 victorias en Estados Unidos, prácticamente desapareció de los programas desde 2010. «Nunca me he fracturado un hueso. Pero, tuve muchas caídas consecutivas. Tres veces por año. Comencé a perder el negocio y los agentes para anularme comenzaron la regar la idea de que yo tenía miedo», dice.

Pero, Aguilar cargó con una cruz más grande, la de su religión. «Eran tantas ideas que se hacía la gente. Inclusive cosas descabelladas como que yo no le pegaba a los caballos porque asistía a la iglesia cuando siempre corrí con el mismo rigor», asegura.

Sobre si sus prácticas, de alguna manera afectaron su desempeño profesional, respondió: «Nunca dejé de ir en las mañanas, tampoco de cumplir con mis montas por un culto o retiro. De hecho, siempre he sido muy metódico».

Como muchas veces ocurre, el éxito suele ser efímero y Aguilar se negaba a marcharse del circuito y probar suerte en otros hipódromos. «Acababa de nacer mi hija y era por el confort de la familia» dice sobre su persistencia que lo condenó al olvido en Florida, con ello la resignación y, para producir dinero, se dedicó a sólo galopar en las mañanas.

UNA NUEVA CHANCE

Desde hace un año, Manuel Aguilar decidió abrir el horizonte y probar que aún tiene la habilidad intacta. «Las niñas (tiene 3) ya están grandes. Así que nos mudamos a Kentucky porque hay muchos hipódromos y siempre he visto que los preparadores ayudan a rostros nuevos. Así que vine por esa oportunidad», dijo sobre ese trance que fue irónicamente impulsado por esta pandemia.

«Fue José ‘chino’ Salinas, el mismo con el que otuve mi primer triunfo el que me volvió a dar la mano. Él está en Penn National y me dijo que los jockeys que trabajan allá en las mañanas, reciben el apoyo con los montas. Así que dejé a mi esposa e hijas en casa, ellas aprobaron este intento y vamos a ponerle todas las ganas«, narró.

Aguilar también se reencontró con Cora y Chiappe, quienes actúan en el circuito. «Ricardo ha sido un gran apoyo, dándome lugar en su hogar hasta que me estabilice«, agradece.

Ahora llegó el momento de confirmar que puede seguir siendo un jinete ganador. «Siempre me gustó correr a medio lote, en atropellada«, dice quien se describe asimismo como un analista, cuidadoso de los detalles.

«Este viernes, reaparezco en Penn National, con Two Red Cents«, anuncia quien espera que estas primeras montas le sirvan como una vitrina para los entrenadores de Penn Nacional. «Me siento bien, física y mentalmente», se repite una y otra vez, con la fe puesta en que su estrella aún puede brillar.

No corre de manera regular desde el 2018 (Foto Cortesía)

 

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