Miguel Vilcarima: “Tengo mucho ilusión con mis compromisos en las coronas”
septiembre 10, 2024
Por: Abrahan Carvajal - enero 16, 2021
Como un Deja Vu de lo ocurrido la semana pasada, en el inicio de esta temporada, se mantiene el yugo de las yeguas sobre los machos. Así como Annagrazia supo doblegar a los milleros, hoy Sagrario corrió fuerte para liquidar al favorito Esidio a pocos metros del final, en el Clásico Ciudad de Lima(GII), primer enfrentamiento de los fondistas del circuito.
Vamos a la carrera. El tren, en el hecho, fue un repaso de lo que estaba anunciado en el papel con El Puma Carranza decidido a violentar la punta de Telésforo, en la espera de la letal atropellada de su compañero Esidio. Así ocurrió 47″4 y los dos veloces palmo a palmo, mientras Malik Almuluk se colocaba expectante, Esidio tomaba los palos y Sagrario, la única yegua, solo adelantaba a Ukrano en lote de nueve competidores.
Desde los 800 finales, El Puma Carranza intentó la escapada ante Telésforo que a mitad de carrera ya estaba batido. 1’14» los 1200 metros y desde el giro de la última curva, Malik Almuluk era buscado a fondo por su jinete, pero Esidio mostraba mejor cara por los palos.
Tierra derecha y el norteamericano del Doña Licha con Juan Eugenio Enríquez materializaba ese rush acostumbrado, a mitad de la recta, su triunfo parecía un decreto, pero se presentaba Sagrario (Westow) a la carga, descontó a paso firme, en un avance que resultó incontenible. Valiente yegua que ante los machos sabe lucirse.
Lo que originalmente era el plan para el comando del Santa Martha, con Pablo Medina Rospigliosi en la ilusión de verla brillar otra vez en una carrera de Grupo, a pesar del traspiés del Luis Rodríguez Mariátegui, no se amilanó y la corrieron seguido. Teniendo, esta vez, en Mariano Arenas, el jinete que cumplió al pie de la letra el encargo.
Cuarto clásico para la hija de Westow, curiosamente el tercero que propina sobre los muchos, hoy lo hizo en 2’08» y fracción para los 2 mil metros y desde ya las ilusiones se elevan hacia el sueño de pisar un Latinoamericano.