Domingo 05 de Abril de 2020

Toni Maawad: “Sueño con un Derby”

Por: Abrahan Carvajal - febrero 18, 2020

Don Toni Maawad, un enamorado de la hípica. Aún no sale del extasis, por el triunfo obtenido, el reciente fin de semana, con el ‘viejito’ Amir Beirut (Modigliani) que se mandó un carreron con Edwin Talaverano para vencer al favorito Frenchie en lo que fue el Clásico Velocidad (1000 metros, arena, GIII). “Qué emoción. Es un caballo que debutó tarde porque el doctor Shopong (Carlos Izaguirre) llegó a curarlo hasta tres veces“, dijo de arranque en referencia a esa necesaria cuota de paciencia con los caballos para poder obtener buenos resultados.

Disfruta de la fiesta hípica con su esposa Sissy e hijos(Liliana Ypenza)

Maawad se pasea por Monterrico desde hace dos décadas pero, su andar por las carreras le viene de pedrigrí pues, su familia disfruta el espectáculo hasta la saciedad. “Mi padre era dueño de caballos en el Líbano. Allí acudíamos al hipódromo, que estaba ubicado en el centro de Beirut.Exclusivo para caballos árabes, los buenos marcaban 1’10” y los cracks bajaban de 1’08” para los mil metros”, narra sobre lo que veía en sus días de juventud.

Era una época violenta en su país, estallaba la guerra; sin embargo, la asistencia al hipódromo era un acontecimiento social. “Por algo le dicen el deporte de los reyes. Es así, a Beirut asistían los monarcas de Arabia Saudita, Jordania, Kuwait y la gente se acercaba para verlos“, extrajo el recuerdo de lo vivido en aquellas tribunas antiguas y una pista de apenas 1400 metros.

También hubo momentos sórdidos. “Tantas anécdotas. Se movían muchas apuestas en el Líbano. Recuerdo una carrera que los propietarios la habían arreglado para que ganara un caballo propiedad del Príncipe de Oriente. Jugaron fuerte por todos lados y las autoridades estaban alertadas. Se da la salida y algunos jinetes se lanzaron de sus caballos, otros comenzaron a frenar. Allí sonó la sirena y anularon la carrera antes de que cruzaran la meta”, narró Maawad mientras recordaba vivencias.

De mi pueblo, de Edhen, cuando corría un caballo de la familia, íbamos por lo menos 50 personas. Te imaginarás la emoción al ganar”, dijo sobre esos episodios que se repetían con cierta frecuencia aunque sólo tenían un máximo de cinco caballos por temporada. Hasta que estalló la guerra en el Líbano en el 82″. “En medio de un bombardeo se murió uno de nuestros caballos, al poco tiempo cerraron el hipódromo por varios años”, añadió.

Con sus caballos encuentra tardes de relax y de emoción (Foto Liliana Ypenza)

A MONTERRICO. Con el transcurrir del tiempo se instala en Lima, Perú. Hace amistad con Elías Ghia a quien conoció en Aruba, por sus constantes viajes de negocio y la conexión con la hípica vino de inmediato. “Una tarde en el hipódromo gana un caballo suyo o de su familia, me encantó estar allí, así que me quise involucrar de inmediato”, cuenta.

Y así ocurrió. Maawad un buen día asistió a uno de los remates, pero salió con las manos vacías. “Traje hasta el dinero en efectivo, veía la gente levantando la manos, pero no entendía la dinámica”, dijo sobre esa primera inquietud de adquirir un potrillo. “Conocí a Augusto Olivares Padre y nos lleva al Gina Santa Rosa. Ya había hecho amistad con Ricardo Morales y elegimos a Jarawara con la que iniciamos una sociedad”.

El éxito vino de entrada pues, de la mano de Jarawara que fue ganadora clásica, continuó Amir Elumara y Jabibti. “La compra de estos caballos fue por una recomendación del haras Monterrico. Era la primera generación de Play The Gold y lo compramos sin verlos”, dijo sobre una decisión que se tradujo en dos campeones que al salir ganaron el Clásico El Estreno e Iniciación, respectivamente, inclusive ambos fueron llevados a Estados Unidos, donde lograron también vencer.

Luego la fortuna continuó con ejemplares de la talla de Rabat, Dunia, Golden Arrow. Pero, en esa primera etapa, la carrera que recuerda con mayor alegría se la regaló Byblos. “Habíamos corrido en el Gran Premio. El ganador clasificaba al Latino,pero llegó tercero. A la semana era la otra clasificación, el Baldomero Aspíllaga, con los mayores. Luego del Gran Premio, Edwin (Talaverano) me dijo que no lo sintió bien. Yo quería correrlo en la siguiente, le pregunté a Juan(Suárez) y me dice que era una locura. Le consulto al doctor Shopong, cómo está el caballo y me dice que llegó bien. Así que era decisión tomada. Montamos a Benjamín Padilla y se ganó un carreron contra Paradisus. Era el de Salas y gran favorito y cuando dominó a Byblos, Trujillo quequea a buscar rivales y volvió Viblos por los palos y le ganó por cabeza y viajamos a Argentina“, dijo con la imagen fresca de un día glorioso.

También ha logrado vender a caballos de su stud al extranjero como Murjan, norteamericano ganador de la Polla de Potrillos. “Fue una carrera con hasta siete invictos, corrimos contra Fahed Jr e Infiernillo. Carlos Javier Herrera estuvo impecable, se coló por los palos y le ganó por medio cuerpo al caballo del Soribel“, describió aquel test que definió la venta del potrillo que luego fue parte de la Breeder’s. “Estaba nominado. Aquello fue una locura, pues el caballo hizo la cuarentena y salió a correr de inmediato para llegar a 14 cuerpos del ganador”.

Esta década le trajo a Kaysar, el hermano de Liberal con el que se dio el lujo de ganarle al campeón El Enemigo. “Es un caballo muy bueno, su salud y temperamento no le han permitido enseñar todo su potencial“, también coloca en un pedestal a Amir Beirut. “Con los caballos hay que tener paciencia. Empezó a correr en Handicap. Ganaba bien, ganaba fácil luego a los clásicos y respondió. Después de viejo, lo probamosen curva porque estaba fuera de la tabla, pensamos:’sino ganaba si no hace bien al menos baja puntos’ y la primera carrera se ganó al propio Frenchie”, así es la hípica.

La Familia. “Ellos disfrutan. A pesar del gasto tremendo que se hace, entienden que es mi distracción, mi relax. Se involucran, les pongo sus nombres y están pendientes de sus actuaciones”, señala Maawad, una apreciación que es confirmada por su esposa Sissy, quien interviene en la conversación. “El otro día estábamos en el aeropuerto de Miami, Florida y nos dicen que Sissy Chanel acababa de ganar, nos conectamos para ver el vídeo de la carrera y empezamos a gritar de emoción. La gente nos miraba, pero era la manera de exteriorizar esa alegría”.

Todos los años llega el momento de elegir nuevos caballos. Maawad tiene ya una fórmula inobjetable. “Me gusta el pedrigrí. Busco hermano de clasiqueros, de allí el físico, me apoyo en Shopong (Carlos Izaguirre) y Juan(Suárez) si no pasa esa revisión, no compro. Pero, lo primero es el pedrigrí, sino ni me interesó”, señala de entrada sobre sus ‘gustos caros’.

“Es verdad, los hermanos de los clasiqueros son costosos, pero prefiero comprar calidad que volumen“, reflexiona. Ya son dos décadas en el ‘negocio’, muchas yeguas madres de calidad y a Maawad no se le conoce alguna vinculación con la crianza. “No tenía tiempo. Ahora tengo tierras, pero prefiero estar de este lado. Yo no quiero hacer un negocio porque al criarlo me cuesta desprenderme de un producto. Quizá de repente tener tres o cuatro yeguas y ver crecer sus crías“, comienza a alimentar la idea, sobre todo al tener en Amir Beirut un excusa idea. “Hablé con Galdós y quiero darle el chance como semental, si no se interesan en él, haré mi haras”, anuncia.

Las fotos son constantes, la familia disfruta del herraje. “Es tanto el apego por esto que a mi hijo en el colegio, que se interesa por saber cómo van las cosas en casa, le hacen un cuestionario, entre las preguntas que hacen:¿Cuándo está feliz tu papá? ‘Cuando ganan sus caballos’, ¿Cuándo está triste tu papá? Cuando pierden sus caballos’, esas fueron sus respuestas”, narra el episodio, entre risas.

En el stud encuentra su remanso, tardes entre amigos en su segunda casa, en compañía de los trabajadores y de esos 25 caballos, como Sissy Chanel que lo recibe entre mordiscos. “Si así te trata acá cómo será en la casa(Jajaja…) Le sueltan entre bromas en alusión a su esposa.

El 2018 fue exitoso con algunos clásicos y múltiples victorias, al igual que la temporada pasada. Sin embargo, la adquisición de productos que marchan bien le anima a verse en las mejores carreras.” Quisiera ganar un Derby, hasta el momento ni lo he corrido“, suelta mientras le viene a la mente algunos nombres:”A Shopong le gusta Taymur y a mi Balcazar. Este último me gusta mucho. Hizo un buen trabajo, la última vez y enseñó bonito accionar”, asomó a los hijos de Azarenka y Devil His Due.

A Soñar…

Disfruta de cada foto en el herraje

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