Domingo 20 de Enero de 2019

El lenguaje de la fotografía que brota la “emoción hípica”

Por: Abrahan Carvajal - Enero 08, 2019

El sentimiento transmitido a su vareador captado en una imagen (L.Ypenza)

Fair Grounds en Nueva Orleans ha resistido la prueba del tiempo como una de las pistas de carreras más tradicionales en Estados Unidos. Durante los últimos cuarenta años, el fotógrafo hípico Lou Hodge ha capturado la historia de este emblemático hipódromo bajo su propio estilo inimitable. En un trabajo publicado en Paulick report, se establece la importancia de estos profesionales en el fortalecimiento de esta afición.

Hodges es un fotógrafo de segunda generación. Su padre, Lou Hodges era un veterano de Army Air Corps durante la Segunda Guerra Mundial y comenzó a trabajar en el mismo hipódromo en 1948. Cuando su antecesor, Blythe, se retiró, Hodges asumió el control y disfrutó de una exitosa carrera, inclusive llegó a ser honrado por las autoridades, luego le pasó la batuta a su hijo en 1976.

Lou Hodges hijo se desempeñó como fotógrafo en varios circuitos de carreras, entre estos Rockingham Park, Washington Park y Arlington Park antes de ocupar el puesto en Fair Grounds.

Nuestra técnica para obtener tiros perfectos en una carrera es usar teleobjetivos para hacer tiros precisos“, dijo Hodges en torno a qué busca proyectar en su trabajo.”Siempre estamos buscando diferentes ángulos y composiciones que harán que alguien vea la imagen dos o más veces“, puntualizó.

Padre e hija, eternizando momentos de ‘oro’ (Foto Cortesía)

Hodges ha fotografiado algunos de los campeones más célebres en Luisiana, en la ruta para el Derby de Kentucky. Cita a Rachel Alexandra, Risen Star, A Letter To Harry y Gun Runner como algunos de los más memorables que ha retratado en Fair Grounds.

Hace varios años, Hodges inició a su hija Amanda en el negocio. “Es genial trabajar con mi papá”, dijo Amanda. “No podría pedir un mejor mentor. Es paciente y muy alentador “.

Hay muchas fotografías de las que se enorgullece, incluida una hermosa imagen de Gun Runner en el Risen Star 2016 y Calvin Borel, que felicitan a Rachel Alexandra cuando ganó el Fair Ground Oaks en 2009.
Pero créalo o no, por mucho que disfrute de los buenos caballos, de los campeones ganadores del Eclipse Award, aprecia tanto a los ganadores de clásicos así como los de handicap.


La fotografía digital ha agregado facilidad y dimensión al retrato de las carreras. Lou y Amanda se enorgullecen de crear arreglos de fotos compuestas para las conexiones ganadoras.
Tomamos un montón de fotos para los propietarios que nunca pueden ganar una carrera de jerarquía“, dijo. “Ver la expresión de sus caras cuando recogen sus fotos es realmente limpio y significa mucho para nosotros”.

En Monterrico. La fotografía también ha pasado el testigo. Máximo Ypenza Quintanilla entró como vareador, luego amansador y dirigente gremialista y fue uno de los encargados de retratar a las ‘estrellas equinas‘ que eclipsaron a la afición.

En purasangre en su máxima elasticidad

Un oficio que dejó como legado a sus dos hijas, Julieta y Liliana. “Me llevaba al hipódromo y lo veía cuidar a sus caballos, luego lo acompañaba con esas cámaras antiguas. Eso me sembró el gusanillo por esto“, recordó Liliana, quien cada semana sigue capturando las imágenes bajo su lente.

Me gusta captar algo insólito, algo nuevo. Quiero que mi foto se vea distinta a las demás“, recalcó en torno a lo que busca reflejar en su trabajo. “Me encanta plasmar los rostros del caballo, su mirada que dice todo“, explica quien atiende siempre al pedido de los propietarios.

La expresividad en el rostro del caballo es que lo usualmente refleja el arte de Ypenza.”Les pido que critiquen mi trabajo. Cuando me dicen:Me entregaste lo que yo quería, es algo realmente gratificante”, sostiene. “Esa sensación de adrenalina en el herraje cuando el propietario que conoces y es tu amigo te abraza, se hace una alegría compartida. Es bonito”, reflexiona.

En torno a una fotografía memorable, señala:”La que más me gusta no la tomé yo, es de Navas, un fotógrafo antiguo, era de mi padre vareando a Trini López, su engreído“, dijo al tiempo de agradecer a todos aquellos que hacen posible la continuidad de una actividad que asume con placer.

Un mundo de detalles

 

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