Domingo 23 de Setiembre de 2018

Hay Liberal para rato

Por: Abrahan Carvajal - Junio 22, 2017

Ya las tardes gloriosas quedaron atrás para el hijo de Meal Penalty. Liberal, el crack de Carlos Allen, dejó un listón muy alto para el stud The Fathers con su consagración en Monterrico y aquel triunfo por demás meritorio en el Latinoamericano, corrido en suelo argentino. “Es un caballo de mucha clase que siempre respondió a lo mostrado en lo previo a su debut y vino a regalar espectáculo para nuestros hípicos”, recordó Camilo Traverso, el entrenador encargado de llevarlo con tino en su rutilante campaña que llegó a su fin, pero desde ya se asoma como un proyecto de padrillo en el hogar que lo vio nacer, el haras Los Azahares.

“Cuenta con una armonía física importante y su pedigrí es garantía de poder transmisor a través de Storm Cat y Mr Prospector que se repite tanto en la línea paterna como materna. De entrada en esta temporada de monta, cuenta con 25 yeguas madres de muy bien papel”, detalla su propietario Carlos Allen, quien recuerda como si fuese ayer el día de su debut: “Lo hizo en una condicional sobre 1000 metros. La expectativa era alta, pues había enseñado gran calidad en sus aprontes, pero cuando iba rumbo al paddock, mostró indocilidad y se escapó. Sin embargo, decidimos correrlo y galopó a su antojo”, rememora.

Una madre de calidad corredora como Democracia -que también defendió intereses de Don Carlos Allen- no podía fallar. Y cumplió. “La entregamos al haras Los Azahares y la negociación era obtener el primer y tercer producto para nuestro stud. Liberal fue el segundo, naturalmente nos interesamos y fuimos a verlo junto al preparador de aquel entonces. No dudamos en que era un producto especial”, narra Allen, quien también ha disfrutado las mieles del éxito con Demócrata y Anarquía, sus otras dos progenies.
El potrillo fue cumpliendo con creces en cada una de sus actuaciones. Se convirtió en protagonista de las mejores carreras en ruta hacia las coronas. “En el Ricardo Ortiz de Zevallos se mostró con un accionar de poder, doblegando al grupo cómodamente. En cuanto al Derby fue un triunfo meritorio pues  encontró tropiezos severos, teniendo que reorganizar su atropellada”, señala Allen, en referencia a las pruebas de fuego que aprobó su crédito.

LATINO SUFRIDO

Y así fue hilvanando una campaña de ensueño que le garantizó su encuentro con la gloria, el Gran Premio Latinoamericano, disputado en el hipódromo de Palermo, Argentina, en marzo de 2014. “Ganamos la clasificación y el reto era grande. Por eso buscamos los servicios de Edwin Talaverano, aparte de su trayectoria, era una ventaja el conocimiento profundo sobre cómo correr en Argentina, allí se logró un gran acierto”, recalcó Allen.
Pero las cosas no fueron fáciles, para ganar hay que sufrir. Días previos antes del viaje, el campeón padeció una laceración en uno de sus miembros. “Se quemó la cuartilla del caballo con soda y se amarró al box, pues era sumamente intranquilo. En el trance del viaje, se le fue cayendo la piel en esa zona, presentando una notable claudicación, lo que le impidió galopar durante varios días”, rememora el doctor Carlos Izaguirre.

El tiempo avanzaba y el suspenso se acentuaba. “El caballo literalmente estaba en tres patas, estaba incómodo. Inclusive el mismo día de correr presentaba una leve claudicación”, describe Izaguirre, quien siempre confió en que el cuadro mejoraría.” Atacamos con antibióticos y antiflamatorios. Logramos estabilizar y el caballo mostró su coraje”.
El producto nacional nacido en la irrigación Santa Rosa, al norte de Lima, colocó su nombre en lo más alto frente a los mejores del continente. “Cuando entramos al derecho confiaba en la capacidad de Liberal. Se encimaba con todo con calidad y corazón. Ganar un internacional es una emoción incalculable”, esboza su dueño.

Precisamente, en ese instante de la llegada, un final apretado frente a un Don’t Worry, crecido y además siendo local en Palermo, aguantando el acoso de Liberal. Allí las emociones se desatan, alcanzando su máximo nivel. “Me quedé en blanco, luego de cruzar la meta, tuve tres o cuatro segundos, en los cuales no pasaba nada por mi mente, estaba en shock”, dijo Camilo Traverso, al evocar el recuerdo de lo que ha sido el logro más importante su corta carrera como preparador.
Naturalmente cada batalla deja sus secuelas y el crédito nacional fue descansado e intervenido de una fisura en su rodilla derecha,  también comenzó a reflejar problemas de tendones y sangramiento que limitaron su campaña.

GUAPO

A su regreso, se midió con otro gran campeon: ELBCHAUSSEE, en los llamados duelos generacionales. Justamente la última carrera fue la Asociación de Propietarios del Perú sobre recorrido de 2.200 metros. “Ese día el caballo se me negó un poco, ya en la recta pude sacarlo afuera y Trujillo, con el ELBCHAUSSE, decidió por dentro liquidando a pocos metros. Mi caballo lo dio todo, a pesar de sus lesiones y es uno de mejores de Monterrico con la etiqueta de ser producto nacional”, detalló el Win Talaverano.
Ya el campeón comenzaba a reflejar molestias y sus conexiones decidieron retirarlo de la pista por todo lo alto, con el recuerdo vigente del caballo de nivel, competitivo. “Es lo que merecía, ir al campo, a reposar. Ahora se convirtió en padrillo, estoy seguro que cumplirá”, vaticina Allen. Una noticia que genera expectativas en esa fanaticada que se ganó y que de seguro estará atenta a lo que haga su primera producción.

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