Domingo 19 de Agosto de 2018

Hammond: “Buenos Días es la misma sangre de Santorín”

Por: Abrahan Carvajal - Marzo 26, 2018

Confía en las bondades del padrillo

No en vano el Haras Gina Santa Rosa lleva 13 campeonatos como el criadero líder en el turf peruano. Vientres de valía y sementales exitosos, sumados a tierras fértiles donde cada temporada se produce parte de los llamados a brindar espectáculo en Monterrico.

En eso tiene mucho que ver Leslie Hammond, el reconocido criador, quien encontró las “gallinas azules” y los padrillos que han marcado la pauta en más de tres décadas de éxito para el plantel de los Balarezo.

No se conforma con lo alcanzado por las camadas de Apprentice, Privately Held, Yazzaman y Minister”s Joy. Ahora la apuesta es Buenos Días (Peintre Célébre) el semental, cuya primera producción saldrá al ring de ventas en los próximos meses y que, para algunos escépticos- es un lance de “pantalones largos” pues llegó al país a los 11 años de edad y en el final de su campaña corrió claiming en California.

VÍDEO:Buenos Días, arribando tercero en un grupo I:

“Cuando traje a Privately Held, tampoco es que era un caballo joven. Ya estaba cerca de los diez años y tuvimos que salvarlo pues, lo iban a sacrificar. Precisamente en su última presentación en Prax Racing, Filadelphia, no pudo terminar la carrera, víctima lesión casualmente corriendo en lotes de reclamo”, rememora Hammond, sobre el hijo de Private Account que ha sido tan prolifero para la crianza peruana, con el fondista Interoceánico a la cabeza en lo mejor de su producción.
El turno es con Buenos Días, el veteranísimo de origen irlandés que, sin dudas es todo un aristocrático. Hijo de uno de los mejores caballos a finales de los 90”, Peintre Célébre (Nureyev) ganador del Arco del Triunfo en 1997, cuando se impuso con una facilidad apabullante a sus 17 contrincantes pulverizando el récord de la prueba estableciéndolo en 2.24.60 minutos record de pista, que se mantiene hasta la fecha.

Fue adquirido por Charles Cella, quien fuera uno de los hombres influyentes de la hípica estadounidense. Su familia fue dueño de Oklawn Park, Arkansas. Cella pagó medio millón de dólares por este caballo, que en un principio corrió en Francia, Chantilly y Longchamps, donde logró dos victorias, para luego ser trasladado a California para continuar su campaña. “Estuvo bajo el control de dos hombres románticos, Cella y Ron McAnally, tres veces Eclipse Award como mejor entrenador de Estados Unidos. Corrió contra los mejores caballos en su momento en el césped, en carreras de Grupo y no deslució”, afirma.

Y está en lo cierto. En 2010, forjó su mejor temporada cuando fue segundo  en el Del Mar Handicap (Gr. 2, 150 mil $), detrás de Champ Pegasus (KY), uno de los mejores hijos de Fusaichi Pegasus que corrió bajo el entrenamiento de Richard Mandella y que esa temporada llegó segundo en la Breeders Turf. Ese año, también Buenos Días se lanzó un “carrerón” al arribar tercero en el Turf Japan Turf (GI) detrás de Unusual Suspect, un caballo que posteriormente continuó campaña en Australia, inclusive llegó a participar en la emblemática Copa de Melbourne, concretando más de un millón de dólares en premios.

Vídeo, Segundo en el Del Mar Handicap

No tengo dudas de que será exitoso para nuestra cría”, vaticina Hammond, al tiempo de recordar que su padre Peintre Celebre, fue un caballo excepcional de un físico imponente e hijo de Nureyev, campeón millero francés en 1980. “Sus primeros hijos heredaron ese porte, de caballo fuerte, la sangre es prodigiosa para el césped, pero es factible que también de para la arena”, señala.
Hay más. Charles Cella, un magnate hípico y anterior dueño de Buenos Días, estaba renuente a vender a su engreído. Pero, el hoy semental tiene algo que lo conecta íntimamente con la hípica peruana. “Su cuarta madre es Collirya y es la abuela de Santorín, para un romántico ¿Cómo negarse a continuar con el legado?”, soltó este recuerdo Leslie Hammond, quien espera que esta vez, el “librito” no falle y que Buenos Días sea el anuncio de excelentes noticias para los Balarezo y los inversionistas que siempre sueñan con adquirir un campeón.

Su padre ganó el Arco de Triunfo en Francia

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