Miércoles 12 de Diciembre de 2018

Edwin Talaverano: “Los grandes clásicos dan más prestigio que las estadísticas”

Por: Abrahan Carvajal - Noviembre 26, 2018

Señaló, aquella vez, que piensa montar hasta los 50 años Foto:Liliana Ypenza.

 La temporada anterior, tuve la oportunidad de entrevistar a Edwin Talaverano. Habló de su concepto de la hípica, resumiendo su experiencia en distintos escenarios. También de los sinsabores y alegrías. Hoy, precisamente en su onomástico, hacemos la reproducción del texto cuyo contenido está más vigente que nunca.

Lo ha conseguido todo en el hipismo peruano y pasó a convertirse, desde hace rato, en un leyenda en el turf suramericano. Edwin Rafael Talaverano Cárdenas, nunca ha dejado de ser “la maravilla del sillín” y a sus 47 años, tampoco ha perdido el hambre del triunfo.

Hay que seguir tocando el cielo. Todavía nos falta un poco más para colgar la huasca”, responde con ese verbo siempre generoso, propio de un maestro porque a fin de cuentas eso es lo que representa Edwin Rafael, todo un gentleman. Un caballero tanto dentro como fuera de la hípica.

El hombre que ha logrado diez estadísticas en Monterrico, más de 6 mil victorias entre Perú, Argentina y EEUU; cuatro Carlos Pellegrini, tres Latinoamericanos de Jockeys Clubes, desde ya se prepara para  vibrar en una temporada 2017, casualmente la que marca el regreso a Lima de un rival generacional, Jacinto Rafael Herrera, quien se suma para dar espectáculo en Monterrico.

Abrahán Carvajal (AC): ¿Qué concepto tienes de Jacinto Herrera?

Edwin Talaverano (ET): Él se fue joven a Argentina, justo luego de haberme ganado dos estadísticas. Una en buena lid, la otra no tanto (La última semana, Jacinto hizo 25 monturas versus 15 de Edwin, debido a que colegas familiares le cedieron sus compromisos ganadores, definiéndose el título por dos de diferencia). Como profesional, defiende muy bien. Tenía buena mano. Él llegó triunfando en la Argentina, montando distinto, con la rienda suelta. Allá todo el mundo mueve temprano y él siempre guardaba y cuando movía, los animales arrancaban duro.

AC: Conseguiste el estrellato muy rápido ¿Qué recuerdas de esa etapa?

ET: Fue una generación brava. El mismo Jacinto, Horacio Barbarán, Chirinos y Huayas y yo empezamos a  presionar a  los que ya estaban establecidos: Jorge Chávez, Arturo Morales, Edgar Prado, entre otros, quienes se fueron retirando –muchos por problemas de peso-  y otros optaron por irse a Estados Unidos. Nosotros teníamos el empuje y rápidamente ocupábamos los primeros lugares de la estadística.

AC: ¿En qué se diferencia el hipismo argentino al peruano?

ET: Difiere en todo. Partiendo desde el caballo, el de allá tiene otra boca, se deja llevar más fácil, quizá por su mejor amanse. Las pistas son diferentes, allá las rectas son más largas. El clima lo cambia todo: te encuentras con barro, pesada hasta con nieve y cuando llegas te cuesta adaptarte. Carreras donde en el cajón parten 15 o 16 y piensas ¿Qué hago? Muevo o aguanto por temor a que tropieces o te hagan caer. Al final, te encomiendas a Dios y sales a hacer tu trabajo. Además allá la fanaticada es mayor, hasta el taxista te reconoce y te habla de caballos.

AC: ¿Viniste divorciado de Argentina?

ET: Mi primer desencanto no fue con el hipismo sino con el país pues, durante el gobierno Fernando de la Rúa,en 2002 al igual que tantos otros, perdí un montón de plata por la devaluación. Vine a Perú hasta 2005. Y en mi regreso a Argentina, en mi contrato con el Firmamento, no estaba siendo respetado. Me venían quitando montas paulatinamente. A pesar de haber ganado todos los clásicos y un montón de carreras. Ya no había feeling con el preparador Etchechoury con quien había ganado tantos grandes premios. Pero el hipismo a veces es así de ingrato.

Cada mañana, puntual en los entrenamientos

AC: ¿Qué debe tener un jockey para ser campeón?

ET: Enérgico, buena ubicación y frío para correr. Además de ese buen final y no desesperar. La constancia al cuidarse y tener disciplina. Si chupas (tomas) tomas todos los días, algún día fallarás y si faltas, ese día lo ven como si no fuiste una semana y te bajan las montas. En todos los hipódromos es así.

AC: ¿Cuál ha sido tu mejor carrera o al menos la que más recuerdes?

ET: Con Laredo en el Pelegrini del 93”. Tuve suerte de lograr un pase, casi raspando la baranda. Si no lo lograba, de seguro el resultado hubiese sido diferente. La suerte me sonrío y logré un triunfo lindo. He ganado grandes carreras; Cuatro Pellegrini y tres Latinoamericanos, este último con especial significado porque sales representando a tu país, queda ese orgullo de estar en la historia porque los grandes clásicos importan más que las estadísticas.

VÍDEO:Laredo

AC: ¿Hasta qué momento montarás?

ET: Montaré hasta los 50. Eso depende de mí. Yo estoy desde hace rato, bajándome de peso, y a veces, me provoca mandar todo a la mierda. Irme a casa y no correr más. Pero cuando repienso las cosas, vuelvo porque esto es lo mío solo que el cuerpo ya es distinto y no respondí igual a que hace un montón de años.

AC: De no haber sido jockey ¿Cuál otro camino te hubiese gustado tomar?

ET: Me hubiese gustado ser arquitecto pues siempre me gustó dibujar. De hecho, de chico intenté estudiarlo pero, tuve que elegir. Hoy día me dicen cuando gano: “Edwin, qué buena carrera dibujaste” y le respondo: “No solo la dibujé, también la pinté”. (Risas)…

Junto con Edwin Talaverano,rival de otrora en Argentina

 

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